Desde Abde, el Hércules no tenía un futbolista clave en su equipo que profesara la fe musulmana. Mehdi Puch coge ese testigo. El mediocentro parisino inició el pasado 18 de febrero el mes de ayuno que, entre otras cosas, propugna el Ramadán, lo que implica que no podrá comer ni beber desde que amanece hasta la caída del sol, un sacrificio que se repite cada año y que afecta a multitud de deportistas en todo el mundo.