Vox mantiene su violencia con RTVE y asegura que entrarán "con motosierras, lanzallamas y, si hace falta, a patadas"

La ultraderecha no esconde que, de entrar en un Gobierno, lo controlará todo con puño de hierro. Así lo ha demostrado el diputado de Vox Manuel Mariscal en la Comisión de Control a la Corporación de Radio Televisión Española de este martes en el Senado. Después de asegurar hace meses que entrarían al ente público "con motosierra o lanzallamas", el parlamentario le ha dicho su presidente, José Pablo López, que lo harán "si hace falta, a patadas". El presidente de RTVE lamenta que está acostumbrado a la "virulencia verbal" de los ultras en el Parlamento. López ha protagonizado un tenso cara a cara con Mariscal, quien ha acusado a RTVE de "sectarismo ideológico". La ultraderecha ha realizado una pregunta similar a la que le hicieron en la última Comisión, en la que el de Vox asegura que López mintió: "Esta vez queremos que responda sin mentir", le ha espetado. El presidente de la Corporación pública ha respondido defendiendo RTVE de los ataques de Vox, incluyendo también los que lanzó hace dos semanas el secretario general del Grupo Parlamentario: "Me esperaba que esta mañana estuviera aquí el señor Figaredo con su bomba atómica", ha señalado. López critica las acusaciones de sesgo, "teniendo en cuenta la calidez de ciertos ecosistemas digitales" en los que opera la ultraderecha. Ante los términos que ha empleado Mariscal, que siguen la estela del tono de Figaredo, López ha reivindicado la gestión de RTVE en esta etapa: "Lo que verdaderamente es un bombazo son nuestros datos", señala. "La tele pública tiene sus mejores datos de audiencia en trece años. Somos líderes en el público de 13 a 64 años y lo único que hemos robado, señor Mariscal, son espectadores", ha sentenciado. De la "bomba atómica" a la "motosierra o lanzallamas": la violencia de Vox con RTVE Mariscal ha respondido asegurando que los periodistas "se avergüenzan del nivel de sectarismo al que ha llevado usted a la cadena pública". López critica que el diputado "se rasga las vestiduras" con casos que denomina "de laboratorio", pero que las intenciones de la ultraderecha son otras: "Sus compañeros de Vox lo que les ha pedido su partido es la Dirección de Informativos de Canal Extremadura para poder cerrar un acuerdo con María Guardiola", le ha rebatido. El tono que ha empleado este martes Mariscal es solo una continuación del discurso violento que Vox mantiene con todo lo que tiene que ver con la radio y televisión públicas. Este mes de febrero José María Figaredo traspasó todos los límites: "Le mejoro la apuesta, en televisión española hay una banda de ladrones. No hay que entrar con lanzallamas, hay que entrar, peor aún, con una bomba atómica", aseguró. Figaredo contestaba a preguntas sobre lo que el propio Mariscal había dicho en una Comisión de Control a RTVE en septiembre. El de Vox aseguró entonces que los españoles "están hartos de ver cómo no llegan a final de mes, mientras en RTVE siguen contratando a presentadores y tertulianos", a los que acusó de que...