La situación en la sierra norte de Guadalajara se ha vuelto insostenible para los ganaderos. En los últimos días, se han registrado nuevos ataques de lobo que han provocado la muerte de cinco terneros recién nacidos en Jadraque. Estas pérdidas se suman a otros tres animales que la misma explotación perdió hace unas semanas, propiedad de Fernando Moreno, quien además es el presidente de los ganaderos de la Sierra Norte. Los ganaderos aseguran que la presencia del lobo es cada vez mayor y que los animales muestran cada vez menos temor. Moreno relata que, justo antes del último ataque, vio personalmente al depredador en la zona. "Le vimos por la ladera, y por eso fui derecho, a la mañana siguiente, nada más levantarme, a ver la vaca que acababa de parir", explica. El resultado fue desolador: encontró al ternero "comido a 30 metros de donde le dejé". Los lobos ven en los terneros recién nacidos presas fáciles, especialmente durante la actual temporada de paridera. Los ganaderos se sienten indefensos al considerar que no existen medidas suficientes para mantener a los depredadores alejados de sus rebaños. Para los afectados, las consecuencias van más allá de lo económico, impactando directamente en su salud mental y emocional. "Al final, te vas a la cama por la noche y dices, ¿mañana que me encontraré? Dándole muchas vueltas a la cabeza. Y eso es lo que más estrés [genera]", confiesa Moreno. Este desgaste se suma a la frustración por las compensaciones. Según denuncia Moreno, las ayudas no cubren el valor real del ganado, cuyo precio ha subido. Además, lamenta que "hay muchos que no encontramos, que son casi más que los que encontramos, que esos, claro, no se los paga nadie". A estas pérdidas directas se suman los abortos que sufren las vacas por el estrés y los partes de ataque denegados por los agentes forestales. El sector denuncia que no existe un censo claro sobre la presencia del lobo. Mientras la administración estima que hay unos 35 ejemplares, los ganaderos creen que la cifra es mucho mayor. "Yo no estoy de acuerdo, yo creo que hay bastantes más, porque [...] lo estamos viendo todos los días", afirma Moreno, señalando que los avistamientos se han vuelto casi diarios. Aunque se han propuesto nuevas medidas como el vallado virtual, Moreno se muestra escéptico y cree que no será una solución definitiva. Considera que, aunque ayude a agrupar las reses, no detendrá a los depredadores. "O estás con ellas 24 horas, 7 días a la semana, o al final [...] los van a quitar", sentencia. El ganadero subraya que el problema no es solo del campo, sino que acabará afectando al consumidor en los supermercados. "Todo el mundo [dice] que hay que convivir con el lobo, sí, estamos de acuerdo, pero vamos a convivir, no vamos a perder siempre los mismos", concluye Moreno, resumiendo el sentir general de un sector que se siente al límite: "Estamos hartos ya, un poco hartos de que nos toree todo el mundo".