Un ataque de lobo en Alcañiz (Teruel) ha provocado la muerte de 69 animales de un rebaño de ovino, entre ovejas, machos y corderos, un suceso que ha encendido todas las alarmas en el sector ganadero del Bajo Aragón. En el programa 'Herrera en COPE en Teruel', el responsable del sector Ovino de UAGA, José Manuel Casado, ha calificado los hechos de "una verdadera carnicería" y ha confirmado que no es un hecho aislado, ya que este ganadero ha sufrido tres ataques en los dos últimos años. Desde la organización agraria sostienen que este incidente "confirma la presencia estable de un lobo por esa zona", pese a que la administración lo ha atribuido en ocasiones a "perros asilvestrados que nadie ha visto". Según Casado, los ataques son cada vez más frecuentes y recuerdan a la situación vivida hace años en Los Monegros, con depredadores que actúan en solitario. El responsable de UAGA ha explicado que el autor de los ataques es un lobo solitario, el único superviviente de un grupo de tres que se detectó hace años en el territorio. Este animal, según Casado, "se está entrenando" y perfeccionando su técnica. "Cada vez el degüello es más limpio", ha señalado, añadiendo que la matanza no responde a una necesidad de alimentarse, ya que "el 99 por 100 de las ovejas estaban sin empezar, sin comer, simplemente degolladas". La audacia del lobo ha ido en aumento, perdiendo el miedo a la presencia humana. Casado ha alertado de que el animal merodea a escasos "100, 150 metros" de las personas, lo que le lleva a pronosticar que "tarde o temprano atacará estando el pastor presente". Esta situación genera una tensión constante en las explotaciones. Más allá de las pérdidas económicas directas por la muerte de los animales, los ataques tienen consecuencias devastadoras para el rebaño superviviente. El estrés constante provoca graves problemas reproductivos, como la reabsorción de embriones o abortos, que se traducen en una "falta de fertilidad y falta de prolificidad". Además, existe un riesgo sanitario por la posible transmisión de parásitos y enfermedades como la sarna. Casado ha criticado la postura de la administración, que, según él, intenta minimizar el problema. "Mientras nos perdemos en la discusión de si son lobos o podencos, pues, los ganaderos vamos sufriendo", ha lamentado. También ha puesto en duda los resultados del último censo nacional del lobo, que en junio descartaba la presencia estable de manadas en Aragón, y ha recordado que regiones limítrofes como Castilla y León, Soria y Guadalajara sí las tienen. Ante esta situación, UAGA exige medidas y un plan de gestión para una especie protegida cuya expansión amenaza la viabilidad de la ganadería extensiva, una actividad económica clave para comarcas "deprimidas". José Manuel Casado ha hecho un llamamiento a la nueva administración autonómica para que "coja el toro por los cuernos y sepa gestionar esta situación tan dramática".