Fabricio se ha convertido en el jugador revelación de la temporada en el CD Tenerife. Su rendimiento, vinculación y actitud han sorprendido gratamente, superando las expectativas. En una entrevista concedida a Deportes Cope Tenerife con Juanjo Ramos, el centrocampista brasileño ha repasado las claves de su cambio y su gran momento. "Para mí es un gran cambio en mi vida, profesional también, y futbolística", ha confesado. Pese a las dificultades iniciales para entrar en los planes de Álvaro Cervera, Fabricio ha logrado consolidarse como titular gracias a su esfuerzo. "Si tienes en tu cabeza que tienes que seguir trabajando, demostrando lo que quieres, [...] la cosa llega poco a poco", ha explicado. El jugador atribuye su éxito a la constancia y a la humildad, un valor que le enseñaron sus padres: "La humildad fue lo que me enseñaron mis padres desde pequeño". Futbolísticamente, asegura haber evolucionado mucho al entrenar con jugadores de gran nivel y bajo las órdenes de Cervera. "El míster también me ha enseñado muchísimo, que tienes que correr más que el rival, tienes que pensar mucho más rápido", ha detallado. Considera que esta es su mejor temporada a nivel físico, un aspecto en el que Cervera es muy exigente y que le ha traído "muchas cosas buenas" y le ha enseñado "a ver el fútbol de otra manera". En el plano colectivo, Fabricio destaca por ser un centrocampista de un perfil diferente, con más vocación ofensiva y llegada al área. Se siente especialmente cómodo formando el "triángulo en la derecha" con César y Alassan, con quienes se entiende muy bien desde la etapa del filial. Su polivalencia le ha llevado incluso a jugar en otras posiciones para ayudar al equipo cuando ha sido necesario. A pesar de dos jornadas sin ganar, el brasileño asegura que nunca hubo dudas en el vestuario y que la victoria reciente ha reforzado al grupo. "Nosotros siempre enfrentamos el partido de la misma manera, no bajamos el nivel", ha afirmado. La plantilla se centra únicamente en el próximo encuentro del viernes en casa: "Nosotros no miramos otro equipo más allá de nosotros, nosotros contra nosotros siempre". Más allá del fútbol, Fabricio tiene un gran anhelo personal: reunir a su familia en la isla. Su hija de siete años se encuentra en Brasil y su sueño es poder saltar con ella al césped del Heliodoro Rodríguez López. "Ojalá que venga ya, estamos haciendo los trámites de extranjería", ha revelado con ilusión. La reciente ampliación de su contrato supone una recompensa a su trabajo y un paso más para afianzar su futuro en la isla. Fabricio, que llegó con el sueño de vestir la camiseta del Tenerife, se siente cada vez más integrado. "Soy brasileño, pero ya me siento chicharrero ya", ha concluido.