La movilidad se crea, se destruye y se transforma. El complicado inicio de año en materia de transportes en Galicia ha provocado importantes cambios en el reparto modal de los viajeros. Las sucesivas borrascas y los desvíos provocados en aeropuertos como Peinador o Alvedro marcaron un descenso en la fiabilidad del avión que se recuperó después de la semana trágica del ferrocarril con los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona). A ello se sumó el inédito corte ferroviario de 72 horas en Vigo y el resto de la provincia desde el 6 de febrero, convirtiendo al transporte por carretera en la primera opción a través del autobús, coche particular y compartido. De hecho, el uso de Blablacar aumentó un 78% en Galicia en este periodo, siendo la segunda comunidad con un mayor aumento solamente por detrás de Andalucía.