El cable que fundó el internet moderno está siendo arrancado del fondo del océano. Así es la operación que nadie ve, pero de la que depende la red global

El TAT-8, primer cable transatlántico de fibra óptica, lleva décadas abandonado en el lecho marino. Ahora se está recuperando para reciclar materiales y despejar rutas. La maniobra revela cómo funciona de verdad la infraestructura física que sostiene nuestras videollamadas, pagos y scroll infinito.