El Mazda CX-5 se sube al todo pantalla. Y con su precio quiere justificar su traición

Nunca es fácil ser diferente. Ni si quiera cuando se alaba al diferente. Porque ser diferente te obliga a ir contracorriente, a defender lo que parece indefendible por moda pero más que evidente si se apunta a la razón. Y aunque en esos casos uno se lleve el aplauso, siempre queda ese resquemor interno de qué pasaría si uno se pliega a las corrientes que mueven el mundo. Mazda conoce bien esa sensación. Esta pequeña compañía de Hiroshima está más que acostumbrada a hacer las cosas de una manera distinta . Y, sobre todo, a llevarse el aplauso por ello. Pero cuando entre manos no solo tienes la reputación. Cuando lo que uno se juega es el dinero, la cosa ya es diferente. Ficha técnica del Mazda CX-5 Mazda CX-5 Tipo de carrocería SUV de cinco plazas MEDIDAS 4.690 mm de largo, 1.860 mm de ancho, 1.695 mm de alto. Distancia entre ejes de 2.815 mm Maletero 583 litros Potencia máxima 141 CV CONSUMO WLTP 7,0 l/100 km en tracción delantera 7,4-7,5 l/100 km en tracción total Distintivo ambiental ECO. Ayudas a la conducción Obligatorias por la Unión Europea. Control de crucero adaptativo con mantenimiento en el carril y asistencia en el cambio del mismo. Aparcamiento automático. Otros Pantalla de 12,9 para el cuadro de instrumentos y de 12,9 o 15,6 pulgadas para la central. Compatibilidad con Apple CarPlay e integración con Google de serie, incluida Google Store y Gemini como asistente con IA. velocidad máxima 187 km/h en tracción delantera 185 km/h en tracción total Híbrido eléctrico Sí, en versión microhíbrida de 24 voltios en su motor 2.5 e-Skyactive G (141 CV) Híbrido enchufable No. Eléctrico No. precio y disponibilidad Ya disponible para reservar desde 35.200 euros. Precio con campañas y descuentos desde 29.995 euros. Ya disponible. Primeras entregas marzo 2026. Menos diferente Y es que la vida está llena de pequeñas capitulaciones. La mayoría no importan. La mayoría son más importantes cuanto más has defendido caminar en sentido contrario. Y Mazda lo ha hecho en repetidas ocasiones con todo tipo de temas. Uno de ellos ha sido la ergonomía , la defensa a capa y espada de interiores llenos de botones. Botones de calidad, bien pensados, bien repartidos y de tacto exquisito. Ruletas con un pequeño marco rugoso y con clicks precisos. Decían que las pantallas gigantes eran un error. Y que el error tenía un motivo: seguridad al volante . Algo ha cambiado dentro de la compañía que se pliega ahora a las modas que asaltan el mercado. El enorme panel que llena los Mazda 6e y que llenará el del futuro Mazda CX-6e parecía un mal menor dentro de una capitulación mayor. Sin el músculo de otras grandes compañías, Mazda ha aprovechado su asociación con Changan para traer a Europa estos dos coches eléctricos. Inversión mínima, riesgo pequeño y un gran botín que ganar. En ese caso, el todo pantalla parecía más que justificado. En Xataka El nuevo Mazda CX-5 se ha llevado por delante los botones físicos. Según Mazda, es lo que queremos Pero el Mazda CX-5 llega con otra pantalla gigante. De 12,9 pulgadas de serie y 15,6 pulgadas en sus equipamientos más completos. Es la confirmación que algo ha cambiado dentro de la compañía, que apostaba decididamente por el tacto y la memoria muscular. Ahora, lo hace por un panel que se ve de maravilla, con una buena organización de sus menús y un funcionamiento fluido. Pero donde hubo botones para la climatización ahora hay superficie acristalada. Solo quedan a mano, y en físico, los botones para desempañar las lunas delantera y trasera, como un recuerdo, un vestigio del pasado. Mazda, eso sí, mantiene botones en el volante para el control del sistema multimedia y una pantalla en el cuadro de instrumentos que alcanza las 12,9 pulgadas, de fácil lectura pero no muy configurable. Para manejar la climatización en marcha, y sus asientos calefactables y ventilados, no queda otra que pasar por el panel o, llegado el caso, pedírselo a Google. Distribución del nuevo menú en la enorme pantalla del CX-5 (el coche llegará en español, se muestra en inglés porque el coche todavía no ha sido actualizado a nuestro mercado) La compañía ha tratado de reducir fricciones construyendo su sistema operativo sobre Android Automotive . Se nota su mano porque los menús son fáciles de navegar, están bien estructurados y la curva de aprendizaje parece pequeña. Contará con Google Assistant y otros servicios como Gemini (llegará en una actualización futura) que debería facilitar el control por voz. De su rendimiento, no podemos hablar todavía. El presente, seguro, es más incómodo. Es la gran nota discordante en un interior que sigue rindiendo a un buen nivel. Tengo la sensación de que Mazda ha ahorrado aquí con algunos acolchados, como en las puertas o en implementar una sola superficie para diferentes funciones en el volante, en lugar de estar completamente individualizadas. Eso sí, clican bien y con precisión. El cambio de marchas se sostiene sobre una pieza mate que da menor relumbrón pero seguramente recogerá menos huellas y menos polvo que el anterior negro piano. Sí está muy bien disimulados estos detalles, la percepción de calidad sigue siendo superior que la de la mayoría de los rivales por los precios en los que se mueve el nuevo Mazda CX-5. Muy buena sensación ofrecen los asientos tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Lo cierto es que Mazda nos tenía acostumbrados a un nivel muy alto en sus interiores, tanto por calidad como por ajustes. Pero también en el rendimiento de su chasis. Aquí, el Mazda CX-5 se sigue comportando de manera exquisita, por encima de otros SUV de más de 4,50 metros. La puesta a punto, con una suspensión que contiene la carrocería incluso cuando se le buscan las cosquillas en una carretera secundaria, es muy buena. Uno se siente muy seguro cuando le busca los límites, especialmente en la versión de tracción total, que es la que hemos probado. Al coche lo empuja un motor 2.5 atmosférico de 141 CV . Le acompaña un eléctrico de apenas 7 CV por lo que su impulso es casi testimonial, lo suficiente para recoger la etiqueta ECO, eso sí. La regeneración se realiza de forma automática y responde por aproximación a vehículos que nos preceden. Si nos acercamos a una rotonda donde hay un coche delante, el freno regenerativo se deja sentir y el coche reduce automáticamente la marcha. Si no existe tal coche, tampoco existe la frenada. En el motor, Mazda sí se ha mantenido firme. Ante la promesa de que en 2027 llegará una estructura puramente híbrida (de desarrollo propio y con el Mazda CX-5 como primer beneficiado), lo que tenemos entre manos es un bloque que es y se siente atmosférico. La compañía asegura que está más lleno en su parte baja, con más par, y así lo parece. Sin embargo, se echa de menos un último empujón a partir de 5.000 rpm. Y es que, su potencia está en el límite de ser justa o suficiente. Se echa de menos algo más de pegada y, sin duda, alguna versión con algo más de potencia . Pero para las familias que busquen un coche cómodo y fácil de llevar, esta opción sigue siendo más que interesante. No creo que el cliente del coche sufra en un adelantamiento pero debe saber que tiene que hacer uso de las levas en el volante para reducir una o dos marchas si quiere afrontar el mismo con mayor solvencia, posicionándose en el entorno de las 3.000 rpm para salir con mayor facilidad. Y aunque tenemos que probarlo con mayor profundidad, la percepción es que las ayudas ADAS a la conducción se han mejorado. Ahora el coche se mantiene mejor en el centro del carril, sin atisbos de frenadas fantasma y con frenadas y aceleraciones más suaves. Tampoco su accionamiento cuando pisamos la línea del carril es demasiado intrusivo. En Xataka El Mazda Iconic SP es todo lo que le pido a los Reyes Magos. Si la combustión sobrevive, es el coche que deseo El posicionamiento del Mazda CX-5 es claro. Los 583 litros (61 litros más que el modelo saliente) y unas plazas traseras muy amplias (con puertas que siguen abriendo en ángulos de 90 grados) lo convierten en una opción más que interesante para quienes busquen un coche de estética atemporal y conducir agradable, que no deportivo. La dirección y el tacto de freno siguen siendo algunas de las mejores virtudes del coche. Además, Mazda ha entrado de lleno en la pelea del precio . Sin alternativas fuertemente electrificadas, la compañía ha optado por ofrecer un precio de partida muy jugoso. Con los descuentos y la financiación, el coche llega con un precio de campaña de 29.995 euros, lo que lo posiciona como uno de los más competitivos del mercado. En el caso de no optar por estas opciones el precio se eleva a 35.200 euros. En cuanto a su disponibilidad, el coche ya se puede pedir y las primeras unidades llegarán en marzo. Fotos | Xataka En Xataka | Me he comprado este coche por una sencilla razón: estoy harto de las pantallas gigantes - La noticia El Mazda CX-5 se sube al todo pantalla. Y con su precio quiere justificar su traición fue publicada originalmente en Xataka por Alberto de la Torre .