Déjenme que empiece por mí, con permiso. Tengo 74 años, llevo más de 50 años en este bendito oficio, desde que empecé en la revista ‘Barrabás’, la meca del deporte satírico, y en la agencia EFE, recibiendo las fotos de los partidos de cada jornada y cobrando, en 1970, 500 pesetas por fin de semana, un tesoro.