A pocos días del inicio del año escolar 2026, el uso de chatbots de inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cada vez más común entre los estudiantes. Les permiten resolver tareas, reforzar el aprendizaje y acceder a información en segundos. Sin embargo, su uso sin supervisión también puede exponer a los menores a riesgos relacionados con la privacidad, la desinformación y su desarrollo emocional.