Estos cristales son más antiguos que los continentes que pisamos. Un hallazgo en Australia reescribe cómo empezó a ser habitable la Tierra

Un estudio liderado por la Universidad de Wisconsin-Madison y publicado en Nature ha analizado diminutos cristales de circón de más de 4.000 millones de años hallados en Australia Occidental. Sus firmas químicas apuntan a una Tierra primitiva con actividad tectónica diversa, potencialmente capaz de sostener entornos habitables mucho antes de lo que se pensaba.