La función del router que siempre está activada y que podría dejar desprotegida nuestra conexión Wi-Fi

En la actualidad resulta demasiado extraño encontrar un hogar en el que no haya conexión Wi-Fi. La mayoría de ellos cuentan con uno de estos dispositivos, permitiendo así que sus habitantes puedan acceder a internet y realizar muchas de sus obligaciones, que cada vez dependen más de él. La tecnología está cada vez más presente en nuestro día a día y no usarla parece impensable y hasta poco probable. Pero, como ocurre con todo, debemos saber utilizarla bien, y más aún en pleno auge de los ataques digitales, que pueden darse cuando menos nos los esperamos. Aunque no lo creamos, un dispositivo como el router puede llegar a ser una de las vías para que los hackers actúen. Y todo por la función WPS, diseñada para conectar nuestros dispositivos al Wi-FI y que suele venir activada de fábrica. Mantenerla activa les permite descifrar el PIN o aprovechar las vulnerabilidades para entrar en nuestra red. Y es que, aún habiéndolo cambiado por otro más fácil de descifrar para así tener más facilidades, los ciberdelincuentes poseen aplicaciones capaces de generarlos o sistemas de espionaje con los que espiarnos y saber en qué momento estamos conectados a la red. Hablamos por tanto de un sistema que les permite copiar las contraseñas para acceder a nuestras cuentas personales o bancarias, método por el que pueden, por ejemplo, robarnos nuestro dinero. Este junto a otros es motivo más que suficiente para no tenerlo siempre encendido, tan solo cuando estamos en casa y hacemos uso de él. Para evitar este tipo de problemas, tan solo habría que buscar las siglas WPS en el aparato y pulsarlo hasta que las luces dejen de parpadear, momento en el que ya no correremos ningún tipo de peligro. Pero no solo estas siglas pueden darnos problemas. La colocación de este dispositivo también es un factor clave a la hora de conseguir una buena conexión a internet para todas las estancias del hogar. Y es que, aunque parezca mentira, las paredes y algunos materiales pueden bloquear sus ondas de radio. Ahora bien, el objeto que todos tenemos en casa y que puede provocar que esto ocurra es el espejo, que dada su composición puede reflejar o bloquear las señales inalámbricas. Es su capa metálica la que produce la reflexión de la luz y, por tanto, el desvío de la señal. Aunque no actúa como una barrera total, cuando está colocado entre el router y un dispositivo que necesita conexión a internet, pueden actuar como un escudo parcial.