La DO Rías Baixas cerró el año pasado con un 3% más de contraetiquetas emitidas; con un total de 36 millones de estas tirillas concedidas que certifican que se trata de un vino amparado por el sello de calidad. De hecho, desde el consejo regulador indican que la cifra da cuenta de la «tendencia al alza» de las ventas y de su «buen posicionamiento tanto en el mercado nacional como internacional».