La actividad judicial en Brasil toca nervios de la política y la sociedad que antes esquivaba. Un caso reciente ha sido el juicio y la condena del expresidente Jair Bolsonaro. Pocos meses más tarde le toca a los autores intelectuales de uno de los asesinatos que ha conmovido con mayor intensidad a los brasileños desde 2018: el de la concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco. El Supremo Tribunal Supremo (STF), el mismo que en septiembre emitió la histórica sentencia contra Bolsonaro, inició este lunes sus deliberaciones para llegar al corazón de aquel episodio de ocho años atrás.