Vicente G. V., el asesino de Ana Sorribas, a la cual mató el pasado lunes 16 de febrero en el Centro de Salud de Benicàssim donde ella trabajaba, declaró en el tribunal de instancia que lleva este caso de violencia machista. Este dentista castellonense de 71 años ya había pasado a prisión provisional la semana pasada tras una primera declaración, y en esta segunda ocasión mantuvo su escalofriante versión: según él, presuntamente la mató por una disputa económica, en vez de por haber dejado de tener control sobre ella.