Ricardo Díaz, catedrático de Ingeniería Química y Materiales: "Se ha roto la cadena de custodia, eso es de cajón, y yo no puedo decir que esto sea causa o no del accidente porque está adulterado"

La investigación sobre el accidente ferroviario de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas, se enfrenta a un nuevo escollo después de que Adif retirara piezas clave del lugar del siniestro sin el conocimiento de la juez que instruye el caso. Así lo ha analizado Ricardo Díaz, catedrático de Ingeniería Química y Materiales de la Universidad CEU Fernando III, en el programa 'El Cascabel' de TRECE, donde ha señalado que las piezas retiradas, como trozos de aguja, "son piezas que han podido provocar el accidente". El experto ha puesto el foco en el grave conflicto de intereses que supone esta actuación. Ricardo Díaz se pregunta si "el juez ha designado como perito judicial a Adif o a Ineco para que se lleve esas pruebas", ya que Adif, como administrador de infraestructuras ferroviarias, es una de las entidades sobre las que "se le pueden exigir responsabilidades". Esta situación, según el catedrático, contraviene los principios básicos de independencia en una investigación. Díaz ha recordado un informe de la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea sobre el accidente de Angrois que ya criticaba la falta de independencia en las investigaciones en España, apuntando que "el equipo investigador incluía personal vinculado a entidades directamente implicadas en el siniestro", como Adif, Renfe e Ineco. "¿Por qué esta diferencia?", se ha preguntado el experto, comparando la situación con la de un accidente en una empresa privada, donde la Guardia Civil "entra y se incauta, y además precinta aquello". La retirada de las pruebas, que según el informe de la Guardia Civil incluía también cupones —grandes trozos de rail de hasta 10 metros—, rompe la cadena de custodia. El catedrático ha sido tajante al afirmar que estas piezas "se pueden desde perder hasta sustituir, pasando por modificar". Ha explicado que un simple tratamiento térmico podría alterar sus propiedades: "A estas piezas las meto en un horno, las tengo un tiempo a una cierta temperatura y las dejo enfriar poco a poco, y estas piezas resultan que son muy dúctiles y no son frágiles, y han cambiado totalmente". Esta manipulación impediría usarlas como pruebas válidas. La versión ofrecida por el ministro Óscar Puente, que justifica la retirada para "preservarlo" y evitar que acabase en un vertedero, choca con la realidad de que Adif, como empresa experta, "sabe el valor real que tiene cada una de esas piezas". José Luis Pérez, director de 'El Cascabel', ha resumido que las piezas se retiraron de madrugada, "no son piezas baladí", se pudieron manipular y "no se retiraron por casualidad para limpiar", sino que quien se las llevó sabía perfectamente su importancia.