El pasado 30 de abril de 2025, la dura y contundente declaración de una anciana de 90 años durante una cita médica dio pie a una investigación de la Guardia Civil y a un proceso de instrucción que, a día de hoy, no se ha cerrado. «Me han violado», dijo la nonagenaria entre lágrimas ante un doctor y junto a los familiares que acababan de recogerla de la residencia pública de Calvià.