Un juzgado de lo Penal de Palma ha condenado a dos años de prisión y al pago de una multa de 360 euros a un joven por dar una paliza a un hombre para robarle 150 euros y la tarjeta de crédito, con la que realizó trece operaciones por valor de 786 euros. El acusado, que admitió su culpabilidad ante la jueza, actuó en compañía de varios menores de edad. La víctima acabó con varias lesiones por todo el cuerpo y perdió dos piezas dentales tras los golpes.