Los trabajadores por cuenta propia en España tienen derecho a percibir una prestación económica cuando una enfermedad o un accidente les impide ejercer su actividad profesional. Sin embargo, el acceso a esta ayuda no es automático ni depende únicamente de presentar un parte médico. La normativa vigente establece una serie de condiciones obligatorias que deben cumplirse escrupulosamente para poder beneficiarse de este derecho.