Los Uber tienen la licencia de la Xunta para realizar recorridos interurbanos, es decir, entre municipios. No disponen de permiso para hacer «carreras», así es como los taxistas denominan a los trayectos que se dan dentro de la propia ciudad. Aún así, más del 90% de sus viajes son por Vigo. La multa por hacerlo puede llegar hasta los 2.000 euros. «No es que sean ilegales, la autorización VTC es legal, pero tiene su perímetro de trabajo», explican desde el sector. La normativa les impide captar clientes en la calle , solo pueden operar si el trayecto ha sido contratado previamente.