Hemos pasado ya el ecuador de la legislatura y en la calle se palpa un cierto consenso al calificar como ciertamente lamentable la acción municipal dominada por la inacción, la incapacidad y la implementación de políticas dedicadas a dejar en manos privadas servicios públicos esenciales. Inacción e incapacidad en la gestión de una positiva iniciativa urbanística, las casas de Nasuvinsa, finalizadas y no habitadas por incapacidad y mala gestión municipales.