La defensa del burka y el niqab: pura hipocresía

Somos un país muy curioso. Nos incorporamos a la lista de Estados democráticos en el año 1977—cuando se celebraron las primeras elecciones libres tras la muerte de Franco—, pero nos permitimos dar clases de igualdad, de justicia social, de respeto a las minorías —y todo los respetos que a ustedes les parezcan— a países y gobiernos europeos que llevan muchos más años que nosotros gozando de esa libertad de la que carecíamos antes de esos comicios de 1977 que hicieron posible la redacción de la Constitución de 1978: la carta magna que nos iguala a todos, que nos hace sentir ciudadanos de primera.