El PAOK adelantó a la noche de ayer su viaje a Vigo, a donde llegó pasadas las 21 horas con 21 futbolistas y con nueve bajas. El equipo griego, como ocurrió en el pasado mes de octubre, estará acompañado por unos 600 aficionados. Se espera que repitan el buen comportamiento de la ocasión anterior, por lo que no se esperan medidas policiales especiales para una jornada en la que se decidirá una plaza para los octavos de final de la Liga Europa.