Vecinos del barrio cangués de Cunchido, en la parroquia de Darbo, viven con intranquilidad tras lo ocurrido el pasado domingo a José Luis G., de 77 años, que fue atacado de gravedad por dos perros akita, de raza potencialmente peligrosa, de un propietario de la zona, que le agredieron a dentelladas en los dos brazos y en la pierna derecha, por lo que tuvo que recibir unos 50 puntos de sutura. A punto estuvo de costarle la vida de no ser por el auxilio que le prestó un agente de la Policía Nacional fuera de servicio que vive en la zona y que pudo golpear con su coche a uno de los dos perros que no dejaba de morder a la víctima y logró subirle al coche cuando ya estaba en el suelo y sin fuerzas para levantarse. El otro animal se abalanzaba contra los restantes vecinos que también intentaban ayudar.