El dibujante Paco Roca, ganador del Premio Nacional del Cómic y autor de obras como Arrugas o La casa, ha visitado 'Gente que cuenta' de 'Mediodía COPE MÁS Valencia'. Considerado una figura clave por haber convertido la historieta en “literatura universal y emocional”, el artista ha repasado su trayectoria y desvelado las claves de su proceso creativo, donde el dibujo se convierte en una herramienta para entender el mundo. Paco Roca ha confesado que supo desde siempre que lo suyo era el dibujo. “Tuve claro desde siempre” que quería dedicarse a ello, ha afirmado, reconociendo que es “una suerte” tener una vocación tan temprana. Sus referentes infantiles eran tan variados como “Picasso, Walt Disney o Francisco Ibáñez”. Para él, el dibujo es la forma de expresión más innata del ser humano. “Antes que empezar a hablar y antes que empezar a escribir, empezamos a dibujar”, ha explicado. Su primer gran referente fue Francisco Ibáñez, a quien imitaba hasta en la firma, rubricando sus primeros cómics como “F*Roca”. Aunque sus inicios profesionales fueron en la publicidad, Roca encontró su verdadero camino con la llegada de la novela gráfica o cómic de autor. Esta nueva corriente le brindó la “libertad para poder contar otro tipo de historias”, más allá de la aventura o el humor. En ese formato encontró un espacio para narrar relatos más humanos y profundos que, según sentía, no hallaba en los cómics de la época. Una de las señas de identidad de su obra es el uso de las pausas. “El silencio dice mucho”, ha asegurado el dibujante. Roca ha recordado un consejo que Santiago Auserón le dio al músico José Manuel Casañ: “los silencios también son música”, una idea que aplica a sus viñetas. Considera que, a diferencia de los cómics clásicos que llenaban todo de texto por limitaciones de espacio, el formato actual permite usar esos vacíos para que el lector reflexione. Una de las obras que cambió su carrera fue 'Arrugas', un cómic que nació de una reflexión personal sobre la vejez de sus padres y el caso cercano de Alzheimer del padre de un amigo cercano. Se dio cuenta de que la vejez era “una etapa de la vida muy poco tratada” como tema principal. La enfermedad le pareció “terrible”, ya que ataca directamente la memoria. “Memoria e identidad va unido”, ha reflexionado, “somos todo lo vivido”. El éxito de 'Arrugas' fue una sorpresa, pues pensaba que era “lo más anticomercial del mundo”. Su posterior adaptación al cine fue una “gran experiencia” que le hizo sentir que había llegado “al techo”. Sin embargo, la complejidad del mundo cinematográfico le ha llevado a distanciarse de las adaptaciones para preservar su libertad creativa. “La libertad que yo tengo para poder hacer un cómic es total”, ha sentenciado, en contraste con los múltiples condicionantes de una película. A pesar de los numerosos reconocimientos, como la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes o el título de Hijo Predilecto de Valencia, Roca mantiene los pies en la tierra. Considera que los premios son “muy bonitos”, pero que en el estudio “molestan más que otra cosa”, ya que pueden llevar a la autocomplacencia. Por ello, prefiere olvidarlos y trabajar “como si estuviese empezando”. Actualmente, se encuentra finalizando su próximo cómic, 'El viaje', que espera publicar para la Feria del Libro de Madrid. La obra explora, de nuevo, el universo de la memoria, centrándose en “cómo gestionamos la memoria después de una ruptura”. Para Roca, hacer cómics es su forma de comprender el mundo: “Cuando necesito reflexionar sobre un tema, mi mejor manera es hacer un cómic”.