La agricultura regenerativa constituye un paso más allá de la agricultura ecológica en la apuesta por cultivos respetuosos con el suelo, saludables para las personas y capaces, además, de aliarse con la biodiversidad. Es lo opuesto a la agricultura intensiva, enemiga de la sostenibilidad. En 2022 se establecieron los 10 criterios generales de esta modalidad agrícola tras un amplio proceso participativo basado en publicaciones nacionales e internacionales, y también en la experiencia de 200 personas (productores, asesores técnicos y entidades del sector) de toda España.