Romeo Beckham desfiló para Burberry: la colección FW26 confirma el regreso de la firma británica

La historia reciente de Burberry ha sido, cuanto menos, polarizante. Desde la llegada de Daniel Lee a la dirección creativa, la casa británica ha dividido opiniones entre quienes celebraban su reinterpretación contemporánea y quienes echaban de menos el espíritu clásico de la firma. Sin embargo, en la última London Fashion Week, algo cambió. No fue solo una colección más: fue un momento de consenso. Presentada en una atmósfera cargada de expectativa, la propuesta otoño/invierno 2026 funcionó como una carta de amor a Londres, pero a su versión nocturna. Lejos del imaginario campestre de temporadas anteriores, Lee apostó por una narrativa urbana: salir de noche, caminar bajo las farolas y compartir la misma energía colectiva de la ciudad. "Todos caminamos por las mismas calles. Nos iluminan las mismas luces. Sentimos el mismo pulso nocturno", explicó el diseñador en sus notas de colección. La colección se construyó a través de personajes. No modelos, sino arquetipos londinenses: el noctámbulo elegante, la socialité minimalista, el creativo despreocupado. Cada uno vestido en capas invernales de carácter funcional pero refinado, donde los abrigos fueron protagonistas absolutos. Las siluetas ampliaron proporciones, los tejidos ganaron peso y textura, y el icónico trench coat volvió a ocupar el centro de la narrativa, reinterpretado en versiones más estructuradas y contemporáneas. Burberry FW26 1/6 Burberry FW 26 2/6 Burberry FW 26 3/6 Burberry FW 26 4/6 Burberry FW 26 5/6 Burberry FW 26 6/6 Burberry FW 26 La paleta abandonó la nostalgia campestre para adoptar tonos más seguros y profundos. Marrones intensos, negros pulidos y acentos cromáticos precisos aportaron una sensación de seguridad estética que muchos no asociaban todavía con esta nueva etapa de la casa. El resultado fue claro: una colección coherente, madura y, sobre todo, convincente. Pero el momento más comentado llegó con la pasarela. Romeo Beckham apareció desfilando para la firma, confirmando la estrategia de Burberry de consolidar un casting británico reconocible y generacional. A él se sumó Rosie Huntington-Whiteley, reforzando la idea de un universo de marca que mezcla herencia y cultura contemporánea. La música también jugó un papel clave en la experiencia. El desfile estuvo acompañado por la artista londinense FKA twigs junto al DJ Benji B, creando una banda sonora que reforzaba la sensación de movimiento nocturno y energía urbana que atravesaba toda la colección. Más allá de las prendas, la percepción general fue inequívoca: la firma recuperó una dirección clara. Donde antes había debate, ahora hubo entusiasmo. Burberry no renunció a su identidad histórica, pero dejó de mirarla con nostalgia para integrarla en una visión moderna de la ciudad. La conclusión fue evidente al final del desfile: la casa británica no solo presentó una colección sólida. Presentó una declaración. Burberry volvió a sentirse como Burberry.