El congreso de Formación profesional de los Salesianos para afrontar la nueva ley: "Nuestros chicos tienen otros valores"

Bajo el lema ‘Educar personas, formar profesionales’, los Salesianos celebran un congreso de Formación Profesional para abordar la implantación de la nueva ley educativa. El objetivo principal es dialogar entre los distintos sectores implicados, desde las administraciones hasta las empresas, para analizar los retos y oportunidades del nuevo modelo, según ha explicado Óscar Bartolomé, coordinador de escuelas de Salesianos. La tradición de los Salesianos en la Formación Profesional se remonta a 1853 en Turín, y en España, las escuelas profesionales de Sarrià son consideradas de las primeras del país. En la actualidad, la organización imparte FP en más de 50 centros distribuidos por casi todas las comunidades autónomas. Aunque la demanda se concentra en sectores como el sanitario, la informática o el marketing, Bartolomé destaca que en sus centros siguen siendo fuertes las familias profesionales más técnicas como la mecatrónica, la automoción y la electricidad. “A los chavales, en general, cada vez estos temas les cuesta más”, admite, mientras que las ramas de informática, marketing, administración y finanzas tienen una gran aceptación. El congreso reunirá a representantes del Ministerio de Educación, directores generales de FP y empresas para escuchar cómo están asimilando la nueva realidad. Bartolomé subraya la importancia de este foro, ya que con la nueva ley todos los alumnos se forman también en la empresa y no solo realizan prácticas. El carisma salesiano, que busca el equilibrio entre la capacitación profesional y la formación humana y cristiana, es uno de los pilares de su modelo. “Muchas de las empresas reconocen que nuestros chicos tienen otros valores, otra formación”, afirma Bartolomé, algo que considera uno de los mayores logros de sus centros. Sin embargo, también reconoce que transmitir estos valores es un reto creciente, pues los tiempos de formación se han reducido. “Es difícil ir generando procesos”, lamenta, especialmente con alumnos que no conocen para nada los Salesianos, a los que se acercan desde “la cercanía, la presencia y el contacto”.