El lamentable estado de la A-43 en el tramo que une Ciudad Real y Daimiel, calificado como "tercermundista" por la propia Federación de Empresarios de Ciudad Real, ha llevado a un vecino de la localidad a tomar la iniciativa. Se trata de Jesús Alegre, un conductor que, harto del progresivo deterioro de la vía, ha iniciado una recogida de firmas en la plataforma Change.org para urgir a las administraciones a reparar el firme de manera inmediata. Puedes acceder y firmar en este enlace. Alegre, usuario asiduo de esta autovía, decidió actuar movido por el "hartazgo notable entre los vecinos". Relata problemas constantes como el "desgaste acelerado de ruedas, vibraciones, baches continuos y chinatazos". De hecho, afirma que personalmente ha tenido que "cambiar dos veces la luna" de su vehículo a causa de las piedras que saltan en el trayecto. Más allá de los daños materiales, la iniciativa pone el foco en el grave peligro que supone para la seguridad vial. Un bache o una de las piedras que saltan del asfalto, "de tamaño considerable, algunas de tamaño de canicas", podrían desestabilizar a un motorista y provocar una tragedia. "Estamos hablando de vidas, claro, por supuesto, de seguridad vial en toda regla", subraya Jesús Alegre. El propio promotor de la campaña trasladó su iniciativa al alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra. Fue entonces cuando conoció que el grupo parlamentario popular en el Senado ya había presentado una pregunta escrita al Gobierno en noviembre. La respuesta, un mes después, confirmaba que se encuentran en redacción dos proyectos para mejorar el firme de la A-43 con un presupuesto total de 10,5 millones de euros. Sin embargo, la solución no parece inminente. La fase de redacción de los proyectos genera incertidumbre, una inquietud que el propio Alegre resume: "Me inquieta saber cuánto tiempo se va a demorar". La ausencia de unos presupuestos generales del Estado es otro factor que, según teme, "puede eternizar" la reparación de la autovía. Por el momento, la campaña suma ya cerca de 2.000 firmas y sigue abierta. Mientras, el estado del firme no deja de empeorar, especialmente tras las últimas lluvias, que están provocando "verdaderos agujeros" en una autovía clave para la provincia. La única medida visible hasta ahora ha sido la instalación de carteles que advierten del "firme en mal estado", una acción que los usuarios consideran insuficiente ante un problema que exige una solución urgente. Y también se ha instalado un radar, parece que para eso sí hay dinero.