El Consejo de Ministros ha aprobado una rebaja fiscal para los sueldos más modestos que se aplicará en el ejercicio de 2026. Según los cálculos del Gobierno, esta medida permitirá que una persona que cobre el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2026 pague 365 euros menos de IRPF que en 2025. Esto afectaría a 1,66 millones de trabajadores que perciben este ingreso, lo que equivale al 9% del total de asalariados en España. Ojo eso sí, porque la ayuda se materializará en la Declaración de la Renta de 2026, que se presentará en 2027, no en la que tenemos a la vista. Los perceptores del SMI de 2026 (17.094 euros anuales) podrán tener retenciones en su nómina durante ese año, pero se garantiza que no pagarán nada por el impuesto, ya que tendrán derecho a recuperar el IRPF en la Campaña de la Renta de 2027. Adicionalmente, el Gobierno ha aprobado una bajada fiscal de hasta 591 euros que se aplicará de forma progresiva a los contribuyentes con ingresos inferiores a 20.000 euros brutos anuales. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado que esta medida busca evitar el llamado "error de salto" en la tributación. Así, aunque el SMI se sitúe en 17.094 euros, la reducción se extiende a salarios superiores para suavizar la carga fiscal. A modo de comparación, en la campaña de la Renta de 2025, que arranca en menos de dos meses, se aplica una deducción de 340 euros para quienes percibieron el SMI de 2025 (16.576 euros) y reducciones progresivas para ingresos hasta 18.276 euros. Esta rebaja fiscal llega en un contexto de debate avivado por la reciente subida del SMI a 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, una medida pactada únicamente con los sindicatos y que ha dejado fuera a la patronal. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido la subida instando a los empresarios a "pagar más", argumentando que existe margen para ello. Por su parte, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha acusado al Gobierno de asfixiar a las empresas. "El gran drama es que no se pueden subir los salarios, porque el gobierno se está poniendo morado a subir impuestos", ha declarado en los micrófonos de COPE. Garamendi critica que esta presión fiscal impide que el dinero "esté en los bolsillos de los trabajadores" y que el Ejecutivo ignore la realidad de las pymes y autónomos. "Que no me cuenten batallas de lo bien que va todo, como un cohete o lo que fuera", ha sentenciado. En esta línea, la experta económica Pilar García de la Granja ha alertado en COPE sobre la "perversión" del SMI, que ha pasado de ser un sueldo para empleos no cualificados a situarse cerca del salario mediano del país. "El SMI está a 250 euros del salario mediano, pero el problema no es el salario, son las cotizaciones y los impuestos", ha afirmado. Considera que la subida de las cotizaciones sociales es una forma de "imposición encubierta". García de la Granja ha señalado que más de "2,5 millones de pymes y de micropymes y de autónomos" se ven afectados, con un coste anual por trabajador con el nuevo SMI que se dispara a los 23.000 euros, una cifra a menudo inasumible para pequeños negocios. "Supone un aumento del 20 por 100 de nuestros costes, lo que nos obliga a revisar precios y procesos", explicaba el dueño de un negocio. Según la experta, esta situación también "carga la clase media", ya que la exención a los salarios más bajos "se compensa con la subida de las cotizaciones sociales a todos los demás".