La soberbia pasa factura

En política, y en general en la vida, la soberbia pasa factura. Lo ocurrido en el Congreso el pasado día miércoles 18 no es más que una comprobación de cuán cierto es ello. Las bancadas de las llamadas “fuerzas democráticas” del Congreso y aquella que integra el partido que hasta hoy aparece primero en las encuestas de intención de voto para las elecciones del próximo mes de abril no fueron capaces de coordinar una candidatura potable que, más allá de sus simpatías y preferencias particulares, nos pudiera dar una tranquilidad para llegar a las elecciones y al cambio de gobierno en un ambiente de tranquilidad y sin zozobra.