La naviera dianense Baleària rompe de nuevo su propio techo de facturación, al cerrar su último ejercicio con 801 millones de ingresos, un 16 % más, impulsada por el buen resultado de sus líneas internacionales. En especial, las nuevas rutas con Marruecos y Argelia. Unos números que vuelven a demostrar la solvencia de la compañía presidida por Adolfo Utor, que se encuentra a la espera del visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para quedarse con los activos de su gran rival, Armas Trasmediterránea, que le permitiría conquistar también el mercado canario.