Los robos con fuerza en domicilios y establecimientos de Valladolid se han incrementado un 7% en el último año, superando los 1.000 delitos registrados. Pese a que la cifra pueda parecer alta, el inspector jefe del grupo de robos de la Policía Nacional, Roberto, explica en COPE, que no se aprecia "un incremento especialmente significativo" en comparación con los últimos ocho años y lo atribuye a una "mala racha o una cuestión oportunista". El responsable policial matiza que, en una ciudad que roza los 400.000 habitantes, la cifra no constituye, "de momento, un motivo de alerta especial", ya que el cómputo incluye viviendas, establecimientos, naves y anexos. El análisis policial revela patrones claros sobre el objetivo de los ladrones. Según el inspector, el botín más deseado se compone, por este orden, de joyas como cadenas, relojes, anillos y collares, seguido de dinero en efectivo. De forma más testimonial, también se sustraen pequeños artículos electrónicos y, en el caso de las naves industriales, el material más buscado es el cobre. Aunque podría pensarse que los períodos vacacionales como el verano son los más proclives para los robos, la realidad es más compleja. El inspector jefe asegura que la distribución es "dispar" y no sigue un patrón fijo. "El verano pasado tuvimos un verano muy, vamos a decir, muy amable, comparado a lo mejor con otros años", señala para ilustrar que no siempre hay un repunte en estas fechas. El proceso para esclarecer un robo comienza con "la recepción de una buena denuncia", que se complementa con las inspecciones oculares en el lugar de los hechos donde los agentes analizan los métodos de acceso. Roberto califica la especialidad de robos como una tarea compleja: "La especialidad de robos es ingrata, es muy ingrata, son muchísimas horas de trabajo". La investigación se enfrenta tanto a una delincuencia local, cuyos perfiles son más conocidos, como a una delincuencia itinerante que opera a nivel nacional y obliga a una colaboración constante entre comisarías. "A lo mejor un mismo patrón de autor que se ha producido en Palencia, pues horas después se produce en Valladolid, y después en Ávila", detalla el inspector. El trabajo requiere "muchas horas de visionado" de grabaciones, y la colaboración ciudadana a través de cámaras de videovigilancia privadas resulta de gran ayuda. A pesar de que los delincuentes "cada vez nos ponen más dificultades", la Policía Nacional logra mantener un "pequeño ratio de éxito" que consideran "razonablemente aceptable" y que proporciona una recompensa satisfactoria al complejo trabajo realizado.