Una segunda mujer, descrita como muy famosa en España, ha denunciado a Íñigo Errejón por un presunto delito de violación. La exclusiva ha sido desvelada por el periodista de sucesos Nacho Abad en la sección ‘Sucesos con Nacho Abad’ del programa ‘Herrera en COPE’, presentado por Alberto Herrera. Según Abad, la identidad de la denunciante no ha trascendido, pero es una persona a la que el público reconocería y “le pedimos un autógrafo” por la calle. El contacto entre la mujer y Errejón habría comenzado en el año 2021 a través de mensajes privados en Instagram, un método similar al del caso de Elisa Mouliaá. Tal como ha detallado Abad, tras varias semanas de conversación, Errejón le propuso pasar a Telegram argumentando que “los mensajes se destruyen automáticamente y no queda ningún registro de nada”, lo que les permitiría hablar con más privacidad. La denunciante ha descrito una relación marcada por los celos y un comportamiento controlador por parte de Errejón, quien supuestamente vigilaba sus amistades, sus salidas y sus relaciones sociales. Durante ese tiempo, ella descubrió que Errejón tenía una novia oficial, con la que incluso llegó a coincidir en un local, sin saber que el político también se estaba viendo con Elisa Mouliaá de forma paralela. Los hechos denunciados ocurrieron en octubre del 2021. Según el relato de Nacho Abad, Errejón invitó a la mujer a una fiesta en Móstoles y le pagó un taxi para que se reuniera con él. Una vez allí, ambos bebieron y consumieron drogas. En un momento de la noche, se dirigieron al baño del local, donde mantuvieron un primer encuentro sexual, al que ella habría accedido “de forma renuente, sin una convicción”. Posteriormente, de camino a casa de Errejón en coche, él habría intentado introducirle los dedos a pesar de la negativa explícita de ella. Ante su resistencia, el político supuestamente le susurró al oído: “si gritas, va a ser peor, si te resistes, va a ser peor”. Al llegar al domicilio, la mujer se encontraba “bloqueada, en shock”. Ya en el interior, ella accedió a mantener relaciones sexuales completas, pero con la condición de usar preservativo. Sin embargo, según la denuncia, Errejón, “de forma sorpresiva y violenta, la sujeta por el cuello, la pone de espaldas” y la penetró sin su consentimiento y sin protección. A pesar de que ella le gritó repetidamente “para”, él solo se detuvo al terminar. A pesar de lo ocurrido, la relación continuó, marcada por un presunto control psicológico y de sumisión. Errejón, según el relato, le pedía su ubicación en tiempo real y le exigía que le enviara fotos de las uñas de los pies. Cuando ella intentó romper la relación, la respuesta de él habría sido: “no, no, aquí no cortas tú nada, yo, cuando quiera, voy a cortar yo”. La ruptura definitiva llegó en enero de 2022, después de que la mujer sufriera un ataque de pánico que la llevó a buscar ayuda psicológica y psiquiátrica. La decisión de denunciar la tomó hace apenas una semana, tras ver en televisión a Elisa Mouliaá y sentirse “profundamente identificada”. Contactó con ella y, tras contarle su historia, decidió dar el paso. Nacho Abad ha recordado que el delito denunciado es de agresión sexual con acceso carnal y podría acarrear penas de entre 7 y 15 años de prisión. No obstante, ha insistido en la importancia de respetar la presunción de inocencia, un “principio básico del estado de derecho” para todas las personas, independientemente de su ideología.