Marc Vidal, inversor: "Los fondos están haciendo una apuesta financiera por España, no una admiración por las cuentas públicas; no es confianza, es negocio"

El Gobierno ha celebrado la reciente emisión de deuda del Tesoro, que captó 6.000 millones de euros con solicitudes por valor de 75.000 millones, como una "prueba de la confianza de los inversores en la economía española". Sin embargo, el analista económico Marc Vidal, en su sección 'Salida de emergencia' del programa 'Herrera en COPE' con Carlos Herrera, ha ofrecido una visión muy distinta, asegurando que la realidad es "bastante más prosaica". Según explica Vidal, la elevada demanda no es un indicador de confianza real. Los grandes fondos de inversión saben de antemano que el Estado no les asignará toda la cantidad que solicitan, por lo que inflan sus peticiones de forma deliberada. "Si un fondo quiere comprar 100 millones, pues puede pedir 500. Es una práctica estándar, normalizada en toda Europa", ha señalado el analista. Lejos de ser un "voto de confianza" en la economía del país, la compra de bonos españoles a 30 años responde a una estrategia financiera. Los inversores apuestan a que el Banco Central Europeo (BCE) bajará los tipos de interés próximamente, lo que provocaría que los bonos de larga duración suban de precio. "En realidad, los inversores lo que están haciendo es una apuesta financiera, no están expresando una admiración por las cuentas públicas españolas", ha aclarado Marc Vidal. El analista económico insiste en que, si se ofrece una rentabilidad atractiva, siempre se encontrarán compradores. Lo que el Gobierno omite, según Vidal, es el contexto: España necesita financiar 55.000 millones de euros netos este año, su deuda pública supera el 100% del PIB y cada nueva emisión a tipos más altos encarece la factura de intereses para los contribuyentes. Para Vidal, "no es confianza, es más bien negocio". Para el experto, calificar de "éxito histórico" lo que es una "operación rutinaria" en un mercado con liquidez es "más bien política". La confianza de los mercados, concluye Vidal, es frágil y se mantiene mientras España siga pagando los intereses. "Es un tipo de confianza, Carlos, que solo dura hasta que llega alguien que pague mejor", ha sentenciado.