Cuando el calendario marca ya el 25 de febrero y las Fallas están a la vuelta de la esquina, varios vestigios de la pasada Navidad permanecen en algunas calles de Dénia. Algunas vías del municipio mantienen instaladas las luces navideñas, casi dos meses después de que finalizaran oficialmente las fiestas. Los adornos, que durante diciembre y principios de enero ambientaron el centro urbano y zonas comerciales, continúan colgados sobre la calzada, aunque apagados. Esta imagen no ha pasado desapercibida para vecinos y comerciantes, que se preguntan por qué no se ha completado la retirada del alumbrado. La presencia de estas luces contrasta con el momento actual, ya que la ciudad se prepara para celebrar las Fallas y los detalles de actos como la Crida y el Pregón. El cambio de ciclo festivo hace todavía más evidente la permanencia de estos elementos decorativos invernales. Mientras se quitan y no las luces de Navidad, la estampa resulta llamativa: calles que ya miran a la primavera, pero que todavía conservan en lo alto un recuerdo luminoso del invierno.