La capital hispalense vivirá el próximo 28F dos celebraciones. Por un lado, la que se realiza en conmemoración por el Día de Andalucía, contemplado en el Estatuto y que recuerda la lucha del pueblo andaluz por la consecución del estatus de comunidad autonóma 'de primera'; y, por otro lado, el Ayuntamiento de Sevilla ha decidido "eclipsar" dicha efeméride del pueblo andaluz con la celebración del V Centenario de la entrada en la ciudad de Carlos I de España y V de Alemania e Isabel de Portugal en la ciudad con motivo de su casamiento. La controvertida decisión del Ejecutivo popular no ha pasado desapercibida. Son muchos los sectores de la ciudadanía, sociales y políticos, que no entienden esta decisión del Consistorio más allá de un intento por opacar la movilización ciudadana que se producirá el 28 de febrero. Mientras que el Ayuntamiento, del mismo signo político que el de la Junta de Andalucía, que se ha afanado por plasmar ese simbolismo 'andalucista' en sus actos, y que organiza una gala en la que concederá medallas y nombrará dos nuevos hijos predilectos -con polémica mediante-, el regidor hispalense, sujeto en el sillón de la alcaldía por un pacto con Vox, prefiere priorizar una celebración que denota una sumisión a un extinto poder feudal inexplicable. La entrada y la boda de Carlos V e Isabel de Portugal fue en 1526 un hecho de altísima notoriedad. De hecho, el Ayuntamiento defiende la conmemoración del quinto centenario asegurando que fue de una importancia "trascendental" para el devenir de la ciudad, dado que la elección de Sevilla como lugar destinado a esta celebración marcó el "inicio de un cambio generalizado" en la concepción arquitectónica y urbanística de la ciudad, que "nos confirmó como epicentro del poder imperial en el siglo XVI", asegura el Consistorio en una nota. Así, en esa época, no solo fue una de las bodas imperiales más importante del continente sino que significó la unión estratégica con Portugal, la consolidación de la ciudad en la política exterior para la monarquía y el inicio de una de las épocas más importantes para la ciudad y el territorio, que aún estaría por vivir sus siglos más importantes. Sin embargo, desde otros sectores, la conmemoración de este evento desde la folklorización del mismo, la asunción de unas narrativas que no se corresponden con la época reciente y con un claro sometimiento, no significa más que el epítome del significado de Sevilla entonces y su espejo con el presente, donde no es más que un triste decorado para que la corte se corone reluciente con el beneplácito del poder local. La oposición, en contra La oposición en el Ayuntamiento ha criticado esta decisión. En concreto, el portavoz del PSOE en el Consistorio, Antonio Muñoz, ha tildado de "inoportuno e innecesario" el desfile que realizará el Ayuntamiento con este motivo. Muñoz ha señalado que es un acto "eclipsa" precisamente la celebración andaluza que tendrá lugar en la señalada fecha. "No estamos ante un error de calendario, sino...