¿Se puede hacer una barbacoa en la terraza de tu piso? La ley lo aclara y puede salir caro

No hace falta que llegue el verano para que surja la duda. Basta un fin de semana soleado para que algún vecino decida encender la barbacoa en la terraza. Y entonces aparece la pregunta de siempre: ¿es legal hacer una barbacoa en la terraza de casa? La respuesta no es absoluta. En España no existe una prohibición general que impida hacer barbacoas en viviendas privadas, pero eso no significa que esté permitido sin límites. La clave está en la normativa de convivencia, en las ordenanzas municipales y en lo que establezcan los estatutos de cada comunidad de propietarios. La referencia principal es la Ley de Propiedad Horizontal, que regula la convivencia en edificios y comunidades de vecinos. Aunque no menciona expresamente las barbacoas, sí prohíbe desarrollar en una vivienda actividades que resulten molestas, insalubres, nocivas o peligrosas. Aquí es donde encaja el debate. Si una barbacoa genera humo que entra de forma constante en otras viviendas, provoca olores intensos o supone un riesgo de incendio, puede considerarse una actividad molesta o peligrosa. En ese caso, la comunidad puede exigir que se cese la actividad e incluso acudir a los tribunales si el propietario persiste. Además, el Código Civil contempla la responsabilidad por daños causados por humos excesivos cuando afectan a terceros. Si se acredita perjuicio, podría reclamarse indemnización. En consecuencia, hacer una barbacoa en la terraza no es ilegal por sí mismo, pero puede convertirse en ilegal si genera molestias relevantes o riesgo. Más allá de la ley general, los estatutos de la comunidad de propietarios pueden establecer normas más concretas. En muchos edificios se prohíben expresamente las barbacoas de carbón o leña por el humo que producen. En otros casos se permite únicamente el uso de barbacoas eléctricas o de gas. También hay comunidades que vetan cualquier tipo de fuego en terrazas y balcones por motivos de seguridad. Si existe esa prohibición y un vecino la incumple, el presidente o el administrador pueden requerir formalmente que deje de hacerlo. Si no atiende el requerimiento, la comunidad puede iniciar una acción judicial de cesación amparada por la Ley de Propiedad Horizontal. Por eso es fundamental revisar las normas internas antes de encender la parrilla. La normativa municipal también juega un papel decisivo. Los ayuntamientos regulan cuestiones relacionadas con la seguridad, la prevención de incendios y la convivencia ciudadana. Si una barbacoa supone un riesgo o genera molestias denunciables, la autoridad puede intervenir. En periodos de riesgo elevado de incendios pueden activarse restricciones adicionales al uso del fuego, incluso en propiedades privadas. Esto afecta especialmente a barbacoas de carbón o leña, que generan llama directa y mayor emisión de humo. La legalidad, por tanto, no depende solo de la ley estatal, sino también de lo que establezca cada municipio. Una de las dudas más frecuentes es cuánto puede costar encender una barbacoa en el balcón si hay denuncia. Las sanciones dependen de la ordenanza municipal aplicable y de la gravedad del caso. Si se considera una infracción leve por generar molestias, las multas suelen moverse en horquillas que pueden ir aproximadamente desde los 100 hasta los 750 euros, según el municipio. Cuando existe riesgo para la seguridad o incumplimiento de normas de prevención de incendios, las sanciones pueden superar los 1.500 euros e incluso alcanzar varios miles en supuestos graves. Si además se producen daños materiales o personales por un incendio, la responsabilidad puede ser mucho mayor, incluyendo indemnizaciones civiles e incluso consecuencias penales si hay imprudencia grave. No es habitual que se imponga una multa por una comida puntual sin incidencias, pero sí puede ocurrir cuando hay quejas reiteradas, humo excesivo o riesgo evidente. Sí. Si un vecino considera que la barbacoa genera molestias importantes o supone un peligro, puede avisar a la Policía Local. Los agentes pueden acudir al domicilio y, si aprecian riesgo o infracción de la normativa municipal, ordenar que se apague la barbacoa en ese mismo momento. Si se desobedece la indicación o la conducta es reiterada, puede iniciarse un procedimiento sancionador. Cuando el humo entra en otra vivienda o el olor es constante, lo más recomendable es intentar primero una solución dialogada. Muchas disputas vecinales se resuelven con una conversación directa y razonable. Si el problema continúa, puede ponerse en conocimiento del presidente de la comunidad o del administrador de fincas, que pueden realizar un requerimiento formal si existe base normativa para ello. Si hay riesgo evidente o incumplimiento de ordenanzas municipales, se puede recurrir a la Policía Local para que valore la situación. En los casos más graves o persistentes, la comunidad puede acudir a la vía judicial. No existe una prohibición general en España, pero tampoco un permiso automático. Hacer una barbacoa en la terraza es legal siempre que no lo prohíban los estatutos de la comunidad, no se incumplan ordenanzas municipales y no se generen molestias relevantes ni riesgo de incendio. Una barbacoa eléctrica ocasional y sin humo difícilmente provocará consecuencias. Una barbacoa de carbón que llena de humo el edificio puede acabar en denuncia y sanción. Incluso en pleno invierno, aprovechar un día soleado para encender la parrilla puede convertirse en un problema si no se respetan las normas. En cuestiones de convivencia vecinal, la clave no está solo en el fuego, sino en el humo y en el riesgo.