España supera la media de la UE en brecha de género en las pensiones: las mujeres cobran un 29% menos

Las mujeres españolas de más de 65 años percibieron de media un 29% menos de pensión que los hombres en 2024, frente al 24,5% de la media de los países comunitarios La OCDE destaca que las pensiones de viudedad reducen un tercio la brecha de género de los jubilados Las mujeres españolas de más de 65 años percibieron de media un 29,2% menos de pensión que los hombres en 2024, lo que situó a España por encima de la media de la Unión Europea (UE) en esa brecha de género, que en el bloque comunitario fue del 24,5%, ha informado este miércoles la oficina estadística Eurostat y recoge la agencia Europa Press. La brecha de género en pensiones se alimenta de distintas diferencias y desigualdades que afrontan las mujeres y hombres en el mercado de trabajo, durante toda su carrera profesional. Desde la brecha salarial, a las desigualdades de promoción y ascenso de las mujeres (techo de cristal), a las diferencias de jornadas –con muchos más horarios reducidos entre las trabajadoras que entre los trabajadores– y las desigualdades en los cuidados, que provocan que muchas más mujeres interrumpan o reduczcan sus jornadas para cuidar. Según los datos publicados, las pensiones entre hombres y mujeres de España se sitúan, de media, en el séptimo puesto más desigual del conjunto de la UE. Así, se situó por detrás de Malta (40,3%), Países Bajos (36,3%), Austria (35,6%), Luxemburgo (32,7%), Bélgica (31,3%) e Irlanda (31,1%). En cambio, la brecha de género en pensiones fue menor en Estonia (5,6%), seguida de Eslovaquia (8,4%) y Hungría (9,6%). Eurostat mide la brecha media de pensiones entre géneros como “la diferencia porcentual entre los ingresos medios (brutos) por pensiones de las mujeres y los hombres”, mientras que la brecha mediana de pensiones entre géneros se define como la diferencia porcentual entre “los ingresos medianos (brutos) por pensiones de las mujeres y los hombres”. Los ingresos por pensiones incluyen las prestaciones por jubilación, las prestaciones de supervivencia (viudedad) y las pensiones ordinarias de los planes privados individuales. Hace unos meses, la OCDE destacó en su último informe anual sobre pensiones que las prestaciones de viudedad reducen un tercio la brecha de género de los jubilados en los países analizados . España, segundo país con más brecha en la pensión mediana España sale bastante peor parada en la segunda comparativa que hace Eurostat, que tiene en cuenta la pensión mediana, que es el valor intermedio que separa la mitad superior de las pensiones de la mitad inferior. A diferencia de la media, la mediana es menos sensible a un pequeño número de pensiones extremadamente altas o bajas, explica la oficina de estadística. Al comparar la pensión mediana de los hombres con respecto a la de las mujeres, los datos desprenden que las pensionistas cobran en España un 41,1% menos que ellos, un dato solo superado por Luxemburgo (43,3%). En la UE, sin embargo, la pensión mediana de las mujeres en la UE fue un 24,9% inferior a la de los hombres. Según Eurostat, España fue el país en el que la brecha en las pensiones medianas fue mayor que la de las pensiones medias, con una diferencia de -11,9 puntos porcentuales. La mediana refleja la situación de desigualdad de los pensionistas típicos. En la reforma de pensiones del 2023, el Gobierno de coalición incorporó varias medidas que pretenden reducir la brecha de género en las pensiones . Entre ellas, algunas específicas, como la cobertura de vacíos (o lagunas) de cotización durante sus carreras, o que impactan más en ellas de manera indirecta, como el aumento de las pensiones más bajas, que son las que más perciben las mujeres. Además, el Ejecutivo de coalición reformó también el anterior complemento de maternidad de las pensiones (después complemento contra la brecha de género), una cuantía fija que se reconoce por cada hijo. Sin embargo, la medida ha sido rechazada como discriminatoria contra los hombres por la justicia europea , por lo que en estos momentos se reconoce en igualdad de condiciones a hombres que a mujeres. Desde entonces, más de la mitad de los nuevos complementos se están reconociendo a hombres , por lo que los sindicatos reclaman al Gobierno un cambio legal, que garantice que el plus recae sobre todo en las pensionistas y que no amplía la brecha de género que pretendía reducir.