El secreto definitivo para aprender la tabla periódica: Los 118 elementos en una innovadora aplicación educativa

Sara e Iván López, dos hermanos de Calahorra, han desarrollado una aplicación móvil para que aprender la tabla periódica deje de ser un reto de memorización. La herramienta, llamada 'La tabla periódica, una aventura química', propone una forma sencilla y divertida de estudiar los 118 elementos químicos a través del juego, transformando un desafío formativo en una experiencia interactiva. La aplicación parte de una tabla periódica interactiva donde los alumnos pueden pulsar en cada elemento para descubrir sus propiedades y, sobre todo, su utilidad en la vida cotidiana. Sara López, la maestra e ideóloga del proyecto, explica que la intención es que los niños sepan, por ejemplo, "que el papel de aluminio con el que envolvemos los bocadillos está hecho de aluminio". Además de la tabla, la app incluye varios juegos con niveles de dificultad creciente. Se empieza con un juego tipo 'Memory' para emparejar cartas y se avanza hacia otros donde hay que escribir el elemento que compone un objeto cotidiano o identificar el objeto a partir del nombre del elemento, adaptándose así a distintas edades. Este enfoque lúdico busca un aprendizaje significativo, como señala López: "si aprenden jugando, se aprende de manera significativa y acaba, pues, quedándose más en el alumnado, que no si solamente memorizamos y lo escupimos para un examen". Esta filosofía se aplica a una herramienta que, aunque fue pensada para alumnos de primaria, es decir, para niños de entre 10 y 12 años, también se está utilizando con éxito en cursos de la ESO. La idea nació como el Trabajo de Fin de Grado de Sara en la Universidad de La Rioja. Ella misma confiesa que el área de química le "costaba bastante", pero vio en el proyecto una oportunidad enriquecedora. Para la parte técnica contó con el apoyo fundamental de su hermano Iván, que es informático y la ayudó a desarrollar y publicar la aplicación web. Jesús Héctor Busto, que fue tutor del TFG de Sara, destaca la importancia de estas iniciativas. Según él, es clave que a los futuros maestros "les guste lo que están viendo, porque si no, es muy difícil que luego lo pueda transmitir con pasión". Busto considera que "la tabla periódica es un icono de la ciencia" y celebra que este proyecto la acerque a los alumnos desde lo cotidiano, como el "litio en las baterías". La aplicación está teniendo una gran acogida en las aulas, donde los profesores confirman que resulta dinámica y motivadora para los estudiantes. El objetivo de sus creadores ya se está cumpliendo: la herramienta está disponible en internet de forma gratuita para que cualquier centro escolar pueda utilizarla. Se accede a ella desde la página apptp.edurioja.org y, una vez dentro, permite elegir entre castellano e inglés. Una vez carga, te sale la tabla periódica en sí misma. Puedes pulsar sobre ella y, de cada elemento, te muestra un ejemplo de la vida real. Mismamente, el flúor en la pasta de dientes o el helio en los globos. Después, encontramos un apartado de juegos. Se divide en tres niveles o dificultades. El primero consiste en emparejar cada elemento con un objeto cotidiano. Por ejemplo, el potasio con los plátanos. En el segundo nivel aparece una situación de la vida real, como una cocina o una piscina, y tienes que escribir de qué elemento está hecho cada objeto. Y en el último juego, el más difícil, es a la inversa. Te facilita la aplicación el nombre de un elemento y tienes que seleccionar la cosa que lo contiene.