El graduado en Nutrición Humana y Dietética y en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Javier Angulo, ha explicado en COPE Navarra las claves de la suplementación. El experto subraya que esta debe ser el último paso, una vez que la alimentación y el ejercicio ya se realizan correctamente, como parte de la relación fundamental entre el músculo y el cerebro para una buena salud física y mental. Cuarto capítulo sobre la influencia del músculo en el cerebro. Capítulos anteriores: Un estudio español desvela cómo tus músculos protegen al cerebro para envejecer mejor: "La función muscular tiene un efecto protector y ayuda a reducir el daño cerebral"La fuerza muscular se revela como el secreto para rejuvenecer el cerebro: "¿Qué fármaco hace eso?"Un nutricionista apunta la "dieta tóxica" que nos enferma: "Interesa a la industria alimentaria y a la farmacéutica" Para entender el rol de los suplementos, Angulo utiliza una metáfora muy clara. Una vida estable se apoya en cuatro patas: una buena alimentación, un buen programa de ejercicios, un buen sueño y una buena emocionalidad. En este contexto, afirma que "la suplementación viene a ser esa quinta pata" que aporta una mayor estabilidad al conjunto. La suplementación es especialmente efectiva cuando se busca corregir una carencia concreta. "Una persona nota un cambio excelente en su vida cuando le aportas aquel nutriente del que es deficitario", explica Angulo. Pone como ejemplo cómo la vitamina C salvó a los marineros del escorbuto o cómo la glucosa puede salvar a un ciclista de una pájara. Existen algunas sustancias que mejoran específicamente el crecimiento muscular. Una de ellas, según el experto, es la creatina, "una molécula que se introduce intramuscularmente y que tiene vinculación con la energía, con la chispa, con la potencia, con también con la cognición", además de mejorar la memoria. La segunda sustancia clave es la vitamina D, ya que, como señala Angulo, "sin vitamina D no fabricas hormonas anabólicas". Recomienda tomar vitamina D3 junto con la K2, que dirige el calcio al hueso, y el magnesio. El tercer pilar son las proteínas de suero (whey protein), que aportan aminoácidos esenciales para la ganancia muscular. Angulo también apunta a otros complementos como el zinc o la vitamina B12, pero siempre insiste en la necesidad de contar con acompañamiento profesional para valorar las dosis adecuadas. El objetivo es usar de forma segura las "sustancias ergogénicas, que son aquellas que aumentan el rendimiento de manera natural". Pese a sus beneficios, los suplementos no deben sustituir a una comida real. Un batido de proteínas puede ser una alternativa puntual, pero no el reemplazo de una comida equilibrada. "Si no tomas la tortilla de atún, porque no tienes tiempo, te puedes hacer igual el batido de proteína", matiza el nutricionista, pero solo como una opción ante la falta de tiempo. El experto defiende un cambio de mentalidad alejado de las dietas restrictivas y centrado en el fortalecimiento del cuerpo. "Yo no alimento la cultura de la delgadez, alimento la cultura de la fortaleza", declara. El foco debe estar en tener unos brazos, piernas y energía fuertes, no en el peso que marcan los dígitos. Angulo advierte sobre la obsesión por la báscula, ya que perder peso puede significar perder músculo, lo que acelera el envejecimiento. "Si pierdo músculo, envejecimiento prematuro. Si pierdo masa cerebral, deterioro cognitivo", alerta, criticando la mentalidad de quienes se alegran por perder kilos sin saber si son de grasa o de músculo. El nutricionista describe el grave peligro de los déficits calóricos severos, que pueden empezar con una anemia, derivar en trastornos hormonales y, finalmente, causar un trastorno del sistema nervioso irreversible. "No hablemos de tonterías, comamos como machos alfa, bien elegido, quitemos los productos, pero no hagamos nunca déficits calóricos", sentencia. Como consejo práctico final, Javier Angulo propone una alternativa a la báscula: la cinta métrica. Recomienda medir el perímetro de la cintura, el culo, el muslo y el brazo. "Es mejor medirte que pesarte", concluye. "Crece de muslo, de brazo, quítate tripa y aumenta el perímetro de tus gemelos, ya verás qué bien vas a ir".