El martes se cumplirán 50 años desde la masacre que perpetró la Policía Armada española en una asamblea de trabajadores en Gasteiz. Franco ya había muerto por aquel entonces, y el Gobierno español que operaba en esos momentos no había sido elegido en las urnas, una circunstancia que ha impedido hasta la fecha que el Estado reconozca de manera más directa su responsabilidad en los hechos. Se trataba del gabinete de Arias Navarro, del que formaban parte figuras que, pese al intento de poner tierra de por medio por parte de algunos ámbitos de opinión, después han pasado a la historia y han sido muy ponderadas como Adolfo Suárez. Pasaría a convertirse en el primer presidente proclamado tras unas elecciones. Aquel fatídico 3 de marzo de 1976, la Policía Armada española la emprendió a tiros contra los trabajadores que estaban celebrando una asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís en esa jornada de huelga general. Murieron cinco de ellos, Pedro Martínez, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, José Castillo y Bienvenido Pereda. Y el martes que viene, precisamente cuando se cumplen 50 años de la matanza, el PNV defenderá en el pleno del Senado una moción en la que insta al Gobierno español a “condenar la masacre” y a “reconocer la responsabilidad directa del Estado en los citados crímenes”. Y pide que salga a luz la verdad.