La lucha contra el cáncer en La Rioja suma una nueva línea de investigación gracias a la ayuda predoctoral 2025 de la Asociación Española Contra el Cáncer en la región. Al frente del proyecto se encuentra Judith Beni, una bióloga que desarrolla su trabajo en el Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR). Su objetivo se centra en el cáncer de pulmón no microcítico, el tipo más frecuente y uno de los que presenta mayor mortalidad. La investigación parte de una pregunta clave que la propia científica plantea: "¿El problema es solo la mala hierba o también la tierra donde está creciendo?". Con esta metáfora, Beni explica que el foco de su proyecto no es solo el tumor, sino lo que se conoce como microambiente tumoral: todo lo que lo rodea, como células del sistema inmune, vasos sanguíneos y tejido fibroso. El equipo de investigación ha observado que, en el cáncer de pulmón, esta "tierra" se endurece, un proceso conocido como fibrosis. Este endurecimiento no solo facilita el crecimiento del tumor, sino que también impide que el sistema inmune acceda y ataque de forma eficaz. El estudio ha identificado a la responsable de este endurecimiento: una proteína de la familia de la insulina llamada IGF-1r. Según explica la investigadora, han descubierto que al bloquear esta proteína, el "suelo se vuelve más blando", lo que podría mejorar el acceso de las defensas al tumor. Este hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias para potenciar la efectividad de tratamientos como la inmunoterapia. Además, el proyecto también analiza la relación de esta proteína IGF-1r con la microbiota intestinal. En los últimos años se ha descubierto que las bacterias del intestino influyen notablemente en la respuesta del sistema inmune y, por tanto, en el éxito de la inmunoterapia. La investigación busca determinar si la proteína IGF-1r también altera estas bacterias. La ayuda a la investigación, dotada con más de 83.000 euros para un periodo de dos años, supone un impulso fundamental para este proyecto. Las expectativas son altas para una línea de trabajo que promete arrojar luz sobre cómo combatir con mayor eficacia uno de los cánceres más letales. Este proyecto se desarrolla en el Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), bajo la dirección del doctor José Manuel García Pichel. El cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) o de células no pequeñas es el tipo más frecuente (85-90% de los casos) y se caracteriza por un crecimiento más lento que el microcítico, originándose en células epiteliales. Sus subtipos principales incluyen el adenocarcinoma, carcinoma escamoso y carcinoma de células grandes. La presidenta de la AECC en La Rioja, Elena Eguizábal, y el gerente de la Fundación Rioja Salud, Juan Carlos Oliva, han presentado esta ayuda, acompañados por su adjudicataria, que desarrollará la investigación durante dos años. El objetivo del proyecto es investigar cómo determinadas proteínas influyen en el entorno del cáncer de pulmón y en la microbiota intestinal. Así, busca entender mejor la enfermedad y desarrollar nuevas formas de detectarla y tratarla, mejorando el diagnóstico y la terapia de los pacientes. Beni ha resaltado que esta ayuda no solo impulsa su carrera como investigadora, sino que también da sentido a su trabajo diario: "entender el cáncer de pulmón para ofrecer más esperanza y mejores tratamientos a los pacientes". Esta nueva ayuda se suma a los otros 9 proyectos de investigación que ya están en desarrollo en La Rioja, con una aportación de más de 930.000 euros. Eguizábal ha destacado la gran labor investigadora que se desarrolla en La Rioja, "una comunidad tremendamente generosa, y siempre dispuesta a aportar su granito de arena". Por su parte, Oliva ha agradecido a la asociación "su constante apoyo a la investigación en el CIBIR, favoreciendo así el desarrollo de tratamientos y terapias que mejoren la salud y la calidad de vida de las personas que padecen enfermedades oncológicas". En el acto de presentación de esta nueva línea de investigación ha participado también Carmen Bretón, adjudicataria de una ayuda predoctoral en el año 2021 para investigar vacunas para el tratamiento del cáncer, que finalizó el pasado año, y quien ha expresado su agradecimiento a la AECC. También se han presentado los seguimientos y resultados de dos proyectos que finalizarán este año, como el del doctor Francisco Corzana en la Universidad de La Rioja (Ayuda AECC INNOVA), que trabaja en el desarrollo de un nuevo método para la detección precoz del cáncer de próstata. Además, han explicado el proyecto del doctor Alfredo Martínez en el Centro de Investigación Biomédica de la Rioja (CIBIR), basado en la búsqueda de medicamentos para una nueva forma de inmunoterapia. Estas ayudas, como todas las que impulsa esta asociación, tienen como principal objetivo aumentar la supervivencia en cáncer para superar el 70% en el año 2030, mejorar los tratamientos que reciben los pacientes y mejorar su calidad de vida. La investigación que impulsa la Asociación cubre todas las fases del desarrollo del cáncer, ya que uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrá esta enfermedad a lo largo de su vida. Desde 2014, la AECC en La Rioja ha aportado más de 2,82 millones de euros a investigación. En 2023, se diagnosticaron en la comunidad riojana 1.843 casos nuevos de cáncer y el año pasado profesionales de la asociación atendieron a 1.361 personas a través de sus servicios gratuitos.