La Patagonia argentina es famosa por sus dinosaurios colosales, como Patagotitan mayorum , considerado el más grande del mundo con 40 metros de largo y el peso equivalente a catorce elefantes africanos. Pero en La Buitrera, una franja de 30 kilómetros de rocas areniscas anaranjadas que conserva los restos del Kokorkom, un desierto de mediados del período Cretácico, hace 100 millones de años, el mundo parece haberse reducido. Allí, entre las finas arenas y el sílice dejado por las erupciones volcánicas que dieron origen a la cordillera de los Andes, se conservan de forma excepcional los restos óseos de otros habitantes mucho más diminutos, pero no menos fabulosos. El último en ser descrito es Alnashetri cerropoliciensis, un pequeño y liviano... Ver Más