Entre las decenas de documentos que ha desclasificado el Gobierno sobre el 23-F hay uno en cuestión que recoge tanto los planes previos para acometer el golpe de Estado como el análisis de los errores que impidieron el triunfo de la asonada. Entre estos últimos está el no haber tenido controlado a Juan Carlos I, lo que da a entender que el rey emérito no tenía constancia de los planes que estaba tramando el que fuera el secretario general de la Casa del Rey entre 1976 y 1977, el general Alfonso Armada.