Faltaba solo la confirmación oficial. Y llegó hoy, vía Boletín Oficial del Estado (BOE). La resolución de 24 de febrero de 2026 de la Secretaría de Estado de Energía con la adjudicación de los concursos de acceso de demanda en varios nudos recoge a Stellantis Vigo en la lista de beneficiarios. Se hace con 100 megavatios (MW) de los 182 disponibles en la futura subestación Nuevo Vigo. La planta tendrá por fin su aspirado enchufe directo a la red de transporte de electricidad, «una infraestructura estratégica», como admitió la propia compañía, para su necesario proceso de descarbonización y mantener la competividad en un momento delicadísimo en el sector. La industria del motor atraviesa su propia transición energética. Muy atropellada, con idas y venidas de los grandes operadores por los elevados costes de saltar al vehículo eléctrico y la, de momento, tibia demanda a pie de calle. Faltan todavía muchas respuestas sobre el futuro inmediato de la factoría viguesa, referente mundial del grupo, pero alcanzar este hito para asegurar un suministro eléctrico sin los temidos huecos de tensión allana el camino a mantener su liderazgo en la automoción española.