El lunes después del gol

Cuando Raúl cruzó la puerta metálica de Tajonar en el primer entrenamiento de la semana, su móvil todavía parecía vibrar, no por una actualización que se quedó a medias, sino por la avalancha de mensajes que, a buen seguro, empezó a recibir a partir de las 20:30 del sábado, cuando su gol puso fin a 15 años sin ganar al Real Madrid. Entre felicitaciones sin responder y avisos aún sin abrir, empezaba a comprender que un instante había cambiado su futuro deportivo. El pasado ya está escrito, pero el futuro apunta a algo prometedor, aunque aún queda todo por construir.