23-F: una protección injustificada

Revelados 153 documentos reservados en torno al intento de golpe del 23-F de 1981, sorprende en primera instancia la escasa profundidad de una eventual investigación que ofrecen. De hecho, no hay de facto una investigación oficial hecha pública al respecto. Recibimos transcripciones de las conversaciones de Tejero en el Congreso, anotaciones manuscritas del CESID sobre movimientos militares, informes policiales de la época y cables diplomáticos. Historiadores y cronistas esperaban luz nueva sobre aquel trauma fundacional de la democracia, pero la primera revisión deja un regusto de decepción: no emergen revelaciones sustanciales que alteren el relato asentado. No porque la prioridad fuera modificarlo, sino al menos sustentar con pruebas la verdad de ese tiempo. No las hay.