La Inspección General de Justicia solicitó la designación urgente de supervisores para fiscalizar las cuentas de la entidad. El foco está puesto en presuntas irregularidades administrativas y el paradero de millonarios fondos vinculados a la Superliga y contratos internacionales. Aunque aclaran que no es una intervención, la auditoría busca reconstruir la ruta del dinero entre 2017 y 2024.