El Real Madrid tuvo que pagar el peaje por no cumplir con su tarea en la fase liga de la UEFA Champions League. Con un empate en la última jornada ante el Benfica, en Lisboa, habría sellado su presencia directa en los octavos de final. Sin embargo, cayó por 4-2, con gol incluido del portero Trubin, y se vio obligado un año más a disputar la ronda de playoffs. Caprichosamente, el sorteo le emparejó, de nuevo, con el equipo de Mourinho, al que superó a doble partido por un global de 1-3 en una eliminatoria marcada por el supuesto incidente racista entre Gianluca Prestianni, extremo argentino del Benfica, y Vinicius, en el duelo de ida. Ahí Vinicius marcó un golazo que le dio al Madrid la ventaja de cara al encuentro de vuelta, en el que el Benfica se colocó por delante, aunque Tchouaméni neutralizó la ventaja poco después y Vini sentenció al borde del minuto 80 para confirmar la presencia del Real Madrid en el bombo de los octavos de final, cuyo sorteo se celebra el mediodía del viernes 27 de febrero. El formato de la competición, que se estrenó la temporada pasada, dicta que los sorteos no sean tan abiertos como antaño, además de dibujarse el cuadro completo desde muy temprano. De hecho, al establecerse este viernes los cruces de octavos, ya se conocerán los hipotéticos emparejamientos de cuartos y semifinales, sin necesidad de más sorteos. De cara a los octavos de final, el Real Madrid cuenta tan solo con dos posibles adversarios. La ida de la eliminatoria se jugará en el Santiago Bernabéu el 10 o el 11 de marzo. La vuelta, una semana más tarde en Mánchester o en Lisboa, ciudad que el Real Madrid podría visitar por tercera vez en este año 2026, aunque ahora para ir al lado verdiblanco. Como el conjunto entrenado por Arbeloa, sus dos posibles rivales ocupan también la segunda posición en sus respectivos campeonatos domésticos. Además de la Champions, tienen el frente abierto de intentar conquistar la Liga, con el City a cinco puntos del Arsenal —y un partido menos— y el Sporting a cuatro de distancia del Porto. De los dos, lógicamente, el Sporting es, a priori, menos incómodo. Además, el Real Madrid ya sabe lo que es enfrentarse esta campaña al Manchester City. Ocurrió en la sexta jornada de la fase liga, en diciembre, aún con Xabi Alonso en el banquillo, y con triunfo para los de Guardiola en el Bernabéu con dianas de O'Reilly y Haaland, este de penalti. En función de cómo se emparejen todos los equipos este viernes, el Real Madrid conocerá qué camino tendría por delante hasta la final del próximo 30 de mayo en Budapest. Por ejemplo, sabrá si por su lado del cuadro cae el Arsenal o el Bayern. Uno de los dos será el rival de la Atalanta en los octavos de final, un cruce del que saldría el hipotético adversario de los blancos en cuartos. Es decir, el Real Madrid podría tener en el camino adversarios conocidos de la temporada 2024-25, cuando le tocó medirse al Manchester City en la ronda de playoffs (esta vez podría ocurrir en octavos) y al Arsenal en cuartos, situación que se podría calcar en cuestión de semanas. Entremedias, recordamos, el pasado curso el Madrid se midió en octavos al Atlético de Madrid, con aquel penalti con doble toque de Julián Álvarez.